Antecedentes. La primer conclusión que uno saca cuando bajan los títulos de The Air I Breathe es que Jieho Lee, su director, es un principiante de manual. Esta suposición se confirma al descubrir que a sus treinta y cinco años, la única experiencia que atesora en la industria cinematográfica es un cortometraje de 32 minutos llamado A Nursery Tale (1999).
Este proyecto de camarógrafo con rasgos orientales, fue el pretexto que encontró un estudio con aspiraciones para resucitar a seis figuras de renombre, cuyas carreras empezaban a mostrar signos de agotamiento.
La segunda consecuencia que se desprende del filme es que, como once cracks no sacan a un equipo campeón, una constelación de estrellas no salva una película mediocre. Uno se imagina la siguiente escena: un señor de corbata y anillos de diamante lleva a su despacho al joven Lee, y luego de darle unas palmadas en su espalda le dice, ‘esta es la oportunidad de tu vida, muchacho’. Lo que el bisoño director nunca supo es que la idea no era levantar a los muertos de sus tumbas, sino enterrarlos unos metros más bajo el duro pavimento de Hollywood.
De qué va. Son cuatro historias que tiene como eje un proverbio chino que habla sobre: la felicidad, el dolor, el temor y el amor. Un corredor de bolsa (Forest Whitaker) apuesta todo a un caballo de carreras; un matón depresivo (Brendan Fraser) que puede anticipar el futuro; una cantante (Sarah Michelle Gellar) es manejada por un mafioso (Andy García), y un médico (Kevin Bacon) debe salvar al amor de su vida (Julie Delpy).
Al hueso. Uno de los peores defectos que puede tener una película es una trama forzada, a la que se le ven los hilos de la costura. Si a esto se le suman malas actuaciones y situaciones carentes de lógica, el panorama se complica. Este y otros males son los que hacen de The Air I Breathe, una producción abominable. La clave para que todas las figuras pudieran despachar esa batería de gestos que los hicieron inmortales, era conseguir un director sin carácter, fácil de gobernar. Si la cosa no funcionaba, ya tenían un culpable y si era un éxito, el mérito era de las celebrities.
Mientras los personajes pasan de la euforia a la depresión (y viceversa) sin explicación y en el lapso de unos segundos, la sensual Sarah Michelle Gellar (Buffy, la cazavampiros) le habla a sus colegas como si tuviera enfrente una bestia con astas. El bueno de Brendan Fraser, ¿en homenaje a Rocky Balboa? Habla de costado y nunca mira a cámara. Y al pobre de Andy García nadie le avisó que la cuarta parte de El padrino todavía no arrancó.
En definitiva. Para comprobar la desesperación de un puñado de artistas que quieren volver a las revistas a cualquier costo. Incluso, con un pésimo guión de por medio y un director recibido en Harvard, pero en la parte de negocios.
Score: 2/10TITULO: El aire que respiro
ORIGINAL: The Air I Breathe
ESTRENO: sin fecha (en Argentina)
ORIGEN: Estados Unidos
AÑO: 2007
DURACION: 97 minutos
DIRECTOR: Jieho Lee
REPARTO: Kevin Bacon, Julie Delpy, Brendan Fraser, Andy Garcia, Sarah Michelle Gellar, Emile Hirsch, Forest Whitaker
GUION: Jieho Lee, Bob DeRosa
MUSICA: Marcelo Zarvos
FOTOGRAFIA: Walt Lloyd
WEB OFICIAL: www.theairibreathemovie.com
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VUELVEN LOS MUERTOS VIVOS
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