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DE A TRES

un triangulo pasionalCon toda la polémica y la expectativa que despiertan las películas de Woody Allen, su aporte para el año en curso es Vicky Cristina Barcelona. Siguiendo el trazado de El sueño de Cassandra (2007), su filme anterior, para esta ocasión borró el tono de comedia que lo caracteriza y en lugar de su repetido arsenal de sainetes decidió apostar por un drama pasional, en donde no abunda la risotada ocurrente ni tampoco la ansiedad policial. Además de un argumento sobrio pero entretenido, el gran mérito del hijo de Manhattan reside en la dirección de actores. Los tres protagonistas lucen convincentes; acaso inspirados por los parlamentos desprejuiciados logran despegarse de su ego actoral para entregarse a sus personajes.

Una peligrosa tendencia o un curioso método de financiación que aparece en ciertos filmes como Escondidos en Brujas (2007) de Martin McDonagh, es la propaganda turística disimulada dentro del metraje. Y si bien la mirada que Woody realiza de la cuidad de Oviedo, los diseños del arquitecto catalán Antoni Gaudí y las esculturas de Miró en la cuidad condal, no desentonan con la estética general, hay un excesivo interés por el paisaje que no resulta cómodo al espectador más aprensivo. Será mejor decirlo ahora y no esperar a que en un futuro, se pueda contratar un paquete vacacional desde la propia sala de cine.

De qué va. Cristina (Scarlett Johansson) y Vicky (Rebecca Hall) son dos turistas norteamericanas que llegan a Barcelona a pasar la temporada de verano. Hasta que conocen a Juan Antonio (Javier Bardem), un pintor con mucho encanto que sigue cautivado por María Elena (Penélope Cruz), su antigua pareja.

Al hueso. En Vicky Cristina Barcelona no estamos Mientras Penélope Cruz (María Elena) masajea a Javier Bardem (Juan Antonio), Scarlett Johansson (Cristina) disimula los celosante el típico producto de la factoría Allen, donde un talento frustrado (puede ser él mismo o un alter ego) acumula penas y desamores a lo largo de 90 minutos de parodia. Tampoco es una obra lúcida, que ofrezca múltiples puntos de reflexión. Si embargo, uno puede reconocer el sello de su autor, aunque nadie haya informado que se trata de una película suya.

Desde lo formal, recurrió nuevamente a la idea de cuento animado o teatro cinematográfico, donde una voz en off (la de Christopher Evan Welch) va narrando los acontecimientos. Un recurso que le sirve para saltar de una escena a otra con total prolijidad. Los puntos más altos van por el lado de la producción, donde todos los detalles están cuidados y no se trasluce esa falta de compromiso que caracterizan a La primicia (2006) y La maldición del escorpión de jade (2001).

En definitiva: Un guión que no brilla por su ingenio pero tampoco permite que decaiga la atención. Algo que sus seguidores van a agradecer.

Score 6/10 Vicky Cristina Barcelona

TITULO: Vicky Cristina Barcelona
ESTRENO: 5 de febrero (En Argentina)
ORIGEN: España y Estados Unidos
AÑO: 2008
DURACION: 96 minutos
DIRECTOR: Woody Allen
REPARTO: Javier Bardem (Juan Antonio), Patricia Clarkson (Judy Nash), Penélope Cruz (María Elena), Kevin Dunn (Mark Nash), Rebecca Hall (Vicky), Scarlett Johansson (Cristina), Chris Messina (Doug), Zak Orth, Carrie Preston, Pablo Schreiber.
GUION: Woody Allen
PRODUCCION: Letty Aronson, Stephen Tenenbaum y Gareth Wiley
FOTOGRAFIA: Javier Aguirresarobe
SITIO OFICIAL

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SORPRESA SIN SENTIMIENTOS

Las hermanas Bolena: Natalie Portman y Scarlett Johansson Quien puede negar que los dramas victorianos se convirtieron en una moda. Lo que no se llega a explicar con claridad es, si se trata de una demanda de consumo, una fascinación por esos trajes fastuosos, o la búsqueda de un retrato convincente. A esa larga lista de estrenos mundiales se suma The other Boleyn girl, un filme ambientado en la corte del rey Enrique VIII de Inglaterra.

Si hubiera que catalogar a Justin Chadwick, uno de esos directores que filman series anónimas, se diría que posee un talento embrionario. Porque es uno de los pocos -sino el único- que alcanza el punto justo de aburrimiento sin fastidiar a nadie. Es decir, uno puede contemplar en forma pasiva la pantalla, sin que la escena provoque el agotamiento definitivo ni tampoco la esperanza de que vaya a mejorar. Y el filme transcurre como el paisaje que se mira desde una ventanilla, sin que se pueda hacer nada para evitarlo. Porque en definitiva, se sabe que en algún momento va a terminar.

El problema de la película está en los cimientos. Mucho de lo que se intenta decir, enseñar o explicar, ya fue contado y no sólo en términos de cantidad sino también de calidad. Pero Justin es uno de esos tipos tenaces y no quiere fallarle al grupete de actores que tiene bajo su mirada. Como para que se luzcan como corresponde, en algunas escenas manda callar a los extras y a sus cinco figuritas difíciles, les entrega parlamentos kilométricos que no saben como enunciar. Pero él supone que con juntar las cejas y poner voz de serio el objetivo ha sido cumplido. Desgraciadamente, para exponer la solemnidad en cine se requieren protocolos menos formales y más efectivos.

De qué va. La familia Bolena pertenece a una clase aristocrática de segundo orden. Para obtener los favores de la corte, invitan al rey a su castillo. La intención es usar a Ana, su hija soltera, para que seduzca al monarca.

Al hueso. Si algún seguidor de la serie
The Tudors, que acaba de estrenar la segunda temporada, Eric Bana, un Enrique VIII de bajo consumoaborda The other Boleyn girl, descubrirá que las dos hablan sobre lo mismo. Aunque el enfoque que brindan es diametralmente opuesto. Mientras la serie consigue un retrato de época equilibrado, donde el peso de los acontecimientos está balanceado con la acción y el carácter de los personajes, en el filme, todo es muy liviano y esa falta de rigor le pasa la boleta. Ninguno de los intérpretes está convencido de su papel y lo que es mucho peor, que debe hacer con él. Por eso, a las expresiones les sobran muecas y en algunos casos, a la actuación le falta calidez. Desde un rey sin voltaje como Eric Bana, una muy bella Scarlett Johansson, portadora de un rostro en blanco y una Natalie Portman que lucha por sacar adelante el relato, pero que se da cuenta que no vale la pena y se entrega a la modorra general.

En definitiva. A mitad de camino entre el drama pasional y el cuestionamiento moral de las ambiciones humanas, no llega a ser entretenida pero tampoco aburre. Ideal para ver en esos cines donde la gente va a comer pochoclos y habla con sus vecinos, en lugar de mirar la película.
Score: 4/10


TITULO: Las hermanas Bolena afiche de Las hermanas Bolena
ORIGINAL: The other Boleyn girl
ESTRENO: 22 de mayo (en Argentina)
ORIGEN: Reino Unido y EE.UU.
AÑO: 2008
DURACION: 115 minutos
DIRECTOR: Justin Chadwick
REPARTO: Natalie Portman (Ana Bolena), Scarlett Johansson (María Bolena), Eric Bana (rey Enrique VIII), David Morrisey (duque de Norfolk), Kristin Scott Thomas (lady Isabel Bolena), Mark Rylance (Tomás Bolena), Jim Sturgess (Jorge Bolena), Ana Torrent (Catalina de Aragón), Juno Temple (Jane Parker), Benedict Cumberbatch (William Carey)
GUION: Peter Morgan; basado en la novela "La otra Bolena" de Philippa Gregory
MUSICA: Paul Cantelon
FOTOGRAFIA: Kieran McGuigan
WEB OFICIAL:
www.lashermanasbolena.es
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