EN CUATRO PAREDES

Aunque las oscuras mazmorras de principio de siglo fueron reemplazadas por celdas asfixiantes de máxima seguridad, una vigilancia sistemática es la penitencia a la que deben someterse los convictos. El propósito de las instituciones penitenciarias es reencauzar a los individuos, borrar todo rastro de amenaza y disuadir cualquier vestigio de reincidencia. Y aunque las estructuras disciplinarias cambian de una frontera a otra, el encierro y la soledad es la misma en todas partes. Para corroborarlo, cinco situaciones carcelarias de la colección fotográfica Prison Life de la agencia Reuters.

Sobre la concepción de la cárcel moderna, Michel Foucault recuerda En el libro Vigilar y castigar que "Quizá nos dan hoy vergüenza nuestras prisiones. El siglo XIX se sentía orgulloso de las fortalezas que construía en los límites y a veces en el corazón de las ciudades. Le encantaba esta nueva benignidad que remplazaba los patíbulos”.

17 de setiembre de 2008
Un grupo de prisioneros subidos al techo arrojan piedras y botellas, durante un motínen en la penitenciaría La Mesa, en Tijuana, México, en el estado de Baja California.
Foto: Jorge Duenes.

Octubre de 2007.
Una presidiaria a punto de dar a luz en en su celda, exhibe el particular tatuaje de su panza. Recluída en la Unidad 33 de la prisión de Los Hornos, próxima a la ciudad de La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires.
Foto: Carolina Camps/Reuters.

18 de febrero de 2008.
Unos 15 mil convictos del Centro de Rehabilitación y Detención Provincial Cebu, realizan la coreografía del video Thriller de Michael Jackson, con el fin de conmemorar un festival religioso en la ciudad de Cebu, Filipinas.
Foto: Victor Kintanar /Reuters.

29 de octubre de 2008.
Dos criminales bosnios ejércitan sus músculos durante el tiempo libre dentro de una de las prisiones más grandes y seguras en Zenica.
Foto: Damir Sagolj/Reuters.


8 de noviembre de 2006.
El confinado Mario M, subido al techo de una prisión en Dresden, al este de Alemania, conversa con un oficial judicial montado en una grúa. Este técnico desempleado de 36 años escapó de los guardias en el patio de la prisión y se trepó hasta el techo del edificio sin que ningún guardiacárcel pudiera deternlo.
Foto: Arnd Wiegmann/Reuters.

1 comentario:

Yo dijo...

Puuutooooooos!!!!

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