LOS DESFACHATADOS

Decir que los Babasónicos son el grupo más constante del rock argentino no es arriesgar demasiado. Decir que Mucho (2008), su noveno disco oficial [sin contar remixes, lados B, ni en vivo] está a la altura de los anteriores, es otro cantar.

El gran mérito de esta agrupación de Lanús es que no se dejó emborrachar por el éxito y luego del reconocimiento general que les llegó con Anoche (2005), no bajaron la guardia y con Mucho consiguen mantener un invicto que muy pocas bandas logran conservar en el tiempo. La fórmula clásica del rock, esa que habla de un disco pasable, otro mediocre, para destaparse con un tercero excelente, no se aplica en este caso, porque todos marchan a la par.

Babasónicos, tapa de MuchoEl disco pega de entrada y lo hace con Pijamas, segundo tema de la placa y primer sencillo de difusión. Se trata del típico hit de avanzada que a la segunda pasada se cuelga de la memoria. Su intención no es perdurar sino promover una entrada accesible para quienes llegan al grupo por primera vez. Acaso el mejor momento de Mucho aparece con Rabioso, que se inscribe en esa frecuencia de rock sureño inaugurada por Desfachatados. El sonido característico de bolero neo retro, que no despega de ese surco impreciso que separa la ironía del homenaje, sigue vigente en Escamas.

Por lo demás, los
Babasónicos marchan por la senda iniciada por Jessico (2001) donde apuestan a temas simples, rítmicos, cortos, basados en la multiplicación de un estribillo adherente. Como ocurre en Microdancing, donde se repite la frase “haciendo lo que más te gusta” como un mantra del movimiento cotidiano. El disco fue producido por los propios Babasónicos y mezclado en Inglaterra por Phill Brown (Dido, Bob Marley, Robert Palmer), el mismo ingeniero de sonido que ya había trabajado en Anoche (2005).

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