EN FALSA ESCUADRA

los terribles padecimientos de Willem DafoeLa esencia de cualquier filme policial es lograr que el público se involucre en las investigaciones. Pero mantener la tensión no es nada simple. Para ello es necesario administrar las pistas con discreción, cosa de que no se descubra la trama en los primeros avances ni sea tan compleja que se pierda todo interés en seguirla. Como para que la experiencia sea aun más estilizada, Anamorph le agrega una mano de pintura extra al guión: el arte como asesinato.

La película de Henry Miller (cualquier coincidencia con el escritor, es pura casualidad) se apoya en una técnica de la perspectiva para mostrar que la belleza reside incluso en las mayores atrocidades. La anamorfosis es una disciplina usada en pintura que se basa en la deformación reversible de una imagen producida mediante un procedimiento óptico o matemático.

Una mirada un poco más presumida podría relacionar el arqueo de Anamorph con el concepto adorniano (léase Theodor Wiesengrund Adorno) de la autonomía en la obra de arte. Ya que en este caso, la dualidad artista/homicida se corresponde con alguien que crea un objeto social: arte/homicidio, que se relaciona primero con el resultado artístico y más tarde, con el propio sujeto, pero como un hecho cultural y no como una vulgar imitación de la existencia. La noción de belleza salvaje que plantea Miller, no está ligada a un goce estético, nacido de la exaltación de los sentidos, sino precisamente, a la oposición de lo que no es. A través de la afirmación de lo negativo se desemboca en lo nuevo, lo moderno, que a pesar de ser hermano de la muerte, es la única posibilidad de cambio para una sociedad acostumbrada al automatismo estético.

De qué va. El detective Stan se obsesiona con un criminal que mutila a sus víctimas y las convierte en objetos de arte inanimados. Para resolver este cuadro deberá recurrir a los fantasmas de su pasado, que regresan con todos sus tormentos al presente.

Al hueso. El principal desliz que comete Anamorph es que la historia se cuenta hacia ael arte de la barbariedentro. Las dudas y conflictos por los que atraviesa el protagonista son de carácter existencial, por lo tanto, difíciles de asimilar. Las claves para descifrar sus padecimientos no abundan y cuando surgen, están recubiertas bajo la forma de enigmas aun más intrincados. Pese a todos estos cruces, el filme busca la complicidad del espectador para guiarlo por los pasadizos de la mente y en algunos momentos lo consigue. Pero claro, convegamos que no se trata de una trama comercial al estilo Se7en (1995), en donde la persecución y posterior castigo del psicópata es el hilo conductor. Si hubiera que trazar un paralelismo sería con Zodiac (2007), curiosamente, otro filme de David Fincher, donde la acción cede el lugar a la palabra para lograr un enfoque menos efectista y más especulativo.

En definitiva. Para quienes disfrutan de tramas complejas, donde el mínimo detalle puede ser el disparador de un crimen o bien, de su resolución. Con un elenco de buena factura, totalmente comprometido con el guión.
Score 6/10


TITULO: Anamorph afiche de Anamph
ESTRENO: sin fecha en Argentina
ORIGEN: EE.UU.
AÑO: 2007
DURACION: 103 minutos
DIRECTOR: Henry Miller
REPARTO: Willem Dafoe (Stan), Scott Speedman (Carl), Peter Stormare (Blair), Clea DuVall (Sandy), Amy Carlson (Alexandra Fredericks), Mick Foley (vendedor de antiguedades), Debbie Harry (vecina)
GUION: Henry Miller, Tom Phelan
MUSICA: Reinhold Heil, Johnny Klimek
FOTOGRAFIA: Fred Murphy
SITIO OFICIAL
a categoría de película



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