EL PODER DEL MITO

El jardín de las delicias de Hyeronimus BoschAl igual que el sistema de creencias compartido por la mitología greco romana, este paralelismo se repitió en otras doctrinas como ocurrió con la tradición egipcio-cristiana. Acaso porque todos los cultos nacen de un mismo principio fundador que es la moral. La transmisión oral de estas enseñanzas sirvió para fijar los valores de las antiguas comunidades, articuladas a través de relatos simbólicos que permitían contar la historia de un pueblo, incorporar enseñanzas espirituales y planteos metafísicos. Pero como la sociedad moderna perdió la confianza en los mitos, no quedaron argumentos para explicar el odio, las guerras o el amor.

A esta campaña de desaliento se suma Zeitgeist, un documental de libre distribución, que también se lo puede ver desde Google videos. La primer parte de esta exposición maniqueísta de la historia, se dedica a marcar las coincidencias de Jesucristo con las del dios egipcio Horus, quien amaneció unos 3 mil años antes.
Así, refiere que esta deidad representada con cabeza de halcón y cuerpo humano, fue bautizada a la edad de 30 años por alguien llamado Anup, que era seguido por 12 discípulos, fue hacedor de milagros y luego de ser traicionado por Typhon, terminó en la cruz. También, que Horus fue enterrado y resucitó a los tres días de muerto. Estos mismos hechos hacen referencia a otros profetas como Dionisio de Grecia, Mithra de Persia, Krishna en la India, nacido de la virgen Devaki y muchos más.
Lo cierto es que al terminar de ver Zeitgeist no se deduce cuando empieza la crítica y donde concluye el hallazgo. ¿Acaso porque su propósito es anunciar que todos los dioses son uno? ¿Que es prudente desconfiar de las religiones? ¿O que la única verdad está en The Matrix? Quien sabe.

Y lo que en el filme se presenta como una clave arqueológica, es un axioma que nadie discute. Sin ir tan lejos, Joseph Campbell, uno de los investigadores más prestigioEl Ojo de Horus es un símbolo de características mágicas, purificadoras, sanadoras, emblema solar que encarnaba el orden, lo imperturbado, el estado perfecto.sos sobre cultos ancestrales, declara que "los modernos estudios que sistemáticamente han comparado mitos y ritos de la humanidad, han encontrado por todas partes leyendas sobre vírgenes que han concebido héroes que murieron y nacieron." Tampoco se trata de negar que los mitos forman parte del sistema religioso de una cultura, la cual -erróneamente- los evoca como historias reales. Porque su función no es manipular a sus fieles sino otorgar un respaldo narrativo a las creencias centrales de la humanidad. Una sociedad sin mitos es una sociedad que rechaza su herencia. Que no cree en el pasado, porque perdió la memoria. Y la única ley que reconoce es la del acero.

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