MONTAÑA RUSA

João Guilherme es encontrado con 6 kilos de la pura

La figura del narcotraficante está asociada al poder, la lujuria y la muerte. Películas como Scarface (1983) y Traffic (2000) se encargaron de enaltecer esta creencia, al mostrar la ascensión y el ocaso de personajes inescrupulosos. Pero no siempre lo bueno llega en frasco chico o únicamente los bandidos se cubren el rostro con un antifaz. Lejos de ensayar una apología sobre el tema, el filme Meu nome não é Johnny ofrece una mirada diferente sobre el mundo de los “dealears”. Más cerca del romanticismo de Blow (2001) que de la sanguinaria Cidade de Deus (2002), esta producción brasileña bate récordes en su país.

Basada en hechos reales, extraídos del libro homónimo del periodista Guilherme Fiúza, el filme fue visto en los primeros meses por cerca de 1,7 millones de espectadores. Su director, el paulista Mauro Lima, proviene del ámbito del videoclip, donde logró cierto prestigio al trabajar con el grupo Afroreggae, Caetano Veloso y Jorge Mautner. Luego de rodar cuatro filmes con escasa repercusión internacional -desde lo artístico- su deuda sigue pendiente. No así desde la óptica comercial, donde ya saldó con creces todos sus compromisos.

Para darle vida a João Guilherme Estrella, uno de los mayores comerciantes de droga que existió en el sur de Río de Janeiro, Lima optó por actores favorecidos por la pantalla chica. El protagonista, Selton Mello, se hizo popular en el medio local por sus apariciones en telenovelas (Tropicaliente -1994, A Indomada - 1997), al igual que su novia en la ficción, la bella Cléo Pires (Ciranda de Pedra - 2008 Cobras e Lagartos - 2006). Con todos estos antecedentes, uno podría esperar lo peor, pero nuevamente, la razón vuelve a estar del lado de la producción.

De qué va. Expone la vida de un joven de clase media que, casi sin proponérselo, se convirtió en uno de los distribuidores de cocaína más importantes que tuvo Río de Janeiro en la década de los 90'.

Al hueso. Salvo un comienzo Estrella con el cartel de preso demorado por excesivos flashback, escenas que no aportan nada al contexto y otras que permanecen sin resolver, en líneas generales, se puede afirmar que el filme cumple con lo pautado, que es contar una historia entretenida. Parte del mérito recae sobre la vuelta que aplicó Lima para presentar a João Guilherme y hacer creíble esta aventura. Porque si hay algo curioso para referir, es que el joven no pensaba que vender cocaína –en las cantidades que lo hacía- fuera contra la ley. Y no es por un problema moral que le impedía distinguir el bien del mal, sino porque jamás se consideró a sí mismo un narcotraficante. Lo hacía para consumir sin limitaciones y poder invitar a sus amigos a la fiesta permanente que se celebraba en su casa.

En definitiva. Sin prometer nada fuera de lo común y con una ambientación lograda, es un filme para ver sin grandes expectativas.
Score 6/10

TITULO: Meu nome não é Johnny
Afiche de Meu nome não é Johnny ESTRENO: sin fecha en la Argentina
ORIGEN: Brasil
AÑO: 2008
DURACION: 129 minutos
DIRECTOR: Mauro Lima
REPARTO: Selton Mello (João Guilherme Estrella), Cleo Pires (Sofia), Júlia Lemmertz (madre), Cássia Kiss (jueza), Eva Todor (D. Marly), André di Biasi (Alex), Ângelo Paes Leme (Julinho), Rafaela Mandelli (Laura), Giulio Lopes (Padre)
GUION: Mariza Leão (Novela: Guilherme Fiúza)
MUSICA: Fabio y Fael Mondego
FOTOGRAFIA: Ulrich Burtin
SITIO OFICIAL

1 comentario:

sofia martínez dijo...

Buena película, la vi por Rafaela Medelli que por cierto su mejor papel es en la serie El negocio.

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