FONDO BLANCO

Rachel Weisz, borracha sobre el mostrador Después de ver My Blueberry Nights (2007) se puede concluir que hay dos Wong Kar-wai (WKW). Uno que juega de local y marca el terreno con sus espejismos amorosos, que usa un lenguaje nervioso para mover su lente y otro muy distinto que sale de visitante, más pop, menos quisquilloso y dispuesto a enamorar.
Este cambio de ritmo se nota en otro director oriental como Ang Lee. El encuadre que elige el taiwanés para contar Brokeback Mountain (2005) es el reverso exacto de Lust caution (2007).


Y así llegó el día en que WKW desembarcó en suelo Estadounidense. Acaso los productores avisados de la obsesión del chino por re-escribir 100 veces cada guión, le sentaron a su derecha a Lawrence Block, escritor de novelas policiales que debutó como segundo guionista. Otra baja sensible en su tripulación es Christopher Doyle, que durante 15 años se encargó de la fotografía de sus filmes. En su lugar le clavaron al franchute Darius Khondji, aquel de Delicatessen (1991) y también de Se7en (1995).
Para explicar My Blueberry Nights, utilizó una técnica que liga destellos de neón con una cámara lenta que se acelera. El filme se basó en un antiguo corto de WKW protagonizado por la eterna dupla Tony Leung y Maggie Cheung, que más tarde derivó en una secuencia de In the Mood for Love (2000). Claro que la recompensa que le entregó Hollywood por su compromiso fue un pelotón de estrellas a elección.
De qué va. Elizabeth sufre un desengaño amoroso y a modo de exorcismo, decide abandonar la ciudad de New York para conocer nuevas personas. A través de tres historias, se irá hilando una reflexión sobre el amor, la distancia y los caminos de la soledad.

Al hueso. Desde el vamos la cosa pinta de campeonato. Un par de movimientos de cámara bastan para que Jude Law discute con Nora JonesWKW se meta a su público en el bolsillo. Ya no importa si el artificio se desarrolla en un suburbio de Hong Kong, en las calles de New York o en pleno Buenos Aires. El desafío que plantea esta película es interior. El director sabe que debe transformar a Nora Jones en esa Elizabeth que debe seducir como Maggie Cheung y hacer de Jude Law ese Jeremy que se expresa con la mirada de Tony Leung. Y la magia se produce en el primer cruce de la pareja. Cuando apenas se empiezan a reconocer las miradas entre los destellos policromáticos de la noche. La apuesta se duplica en la segunda historia, acaso la más lograda de la trinidad, se desacopla en el tercer acto y vuelve a cobrar envión en el epílogo.

Por su belleza, esta road movie recuerda al Wim Wenders de Im Lauf der Zeit (1976) o al Wayne Wang de Smoke (1995) y Blue in the Face (1995). Pero todo es mucho más gótico en My Blueberry Nights, más asfixiante. El sello de WKW aparece en cada escena del metraje. Desde la noche como escenario de las pasiones, la contradicción de estar acompañado pero en soledad, el amor que parece estar siempre en la otra esquina, los fantasmas que llevan el rostro del pasado, hasta la incapacidad de renunciar a lo que ya no se tiene.

En definitiva. Para aquellos que están enamorados, para quienes están solos y sueñan, o todos aquellos que dejaron de creer y sin embargo esperan.
Score: 6/10





TITULO: El sabor de la noche
ORIGINAL: My Blueberry Nights
ESTRENO: 10 de abril (en Argentina)
ORIGEN: China
AÑO: 2007
DURACION: 110 minutos
DIRECTOR: Wong Kar-Wai
REPARTO: Norah Jones (Elizabeth), Jude Law (Jeremy), David Strathairn (Arnie), Rachel Weisz (Sue Lynne), Natalie Portman (Leslie), Chan Marshall (Katjia).
GUION: Wong Kar-Wai y Lawrence Block; basado en un argumento de Wong Kar-Wai.
MUSICA: Ry Cooder
FOTOGRAFIA: Darius Khondji
MONTAJE: William Chang Suk Ping.
WEB OFICIAL: http://www.myblueberrynights.es/


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